Documento de ayuda para febrero

Volver a todos los documentos

Sugerencias para un tiempo de oración

Este esquema de oración incluye cantos de Taizé, pero puedes adaptar la música a tu situación local. Ver https://www.taize.fr/en_article337.html para ideas sobre cómo preparar un espacio que induzca a una atmósfera de oración y para encontrar la música para los cantos sugeridos.

Canto Laudate Omnes Gentes

Oración Adsumus

Todas las sesiones del Concilio Vaticano II comenzaron con la oración Adsumus Sancte Spiritus, la primera palabra del original latino que significa «Estamos ante Ti, Espíritu Santo», que se ha utilizado históricamente en Concilios, Sínodos y otras reuniones de la Iglesia durante cientos de años, siendo atribuida a San Isidoro de Sevilla (c. 560 – 4 de abril de 636). Al ser llamados a seguir este camino sinodal del Sínodo 2021-2024, esta oración invita al Espíritu Santo a actuar en nosotros para que seamos una comunidad y un pueblo en gracia. Para el Sínodo 2021-2024, proponemos utilizar esta versión simplificada, para que cualquier grupo o asamblea litúrgica pueda rezar más fácilmente.

Estamos ante Ti, Espíritu Santo,
reunidos en Tu nombre.
Tú que eres nuestro verdadero consejero:
ven a nosotros, apoyanos,
entra en nuestros corazones;
enséñanos el camino
muéstranos como alcanzar la meta.
Impide que perdamos
el rumbo como personas débiles y pecadoras;
no permitas que
la ignorancia nos lleve por falsos caminos.
Concédenos el don del discernimiento
para que no dejemos que
nuestras acciones se guien
por prejuicios y falsas consideraciones.
Conducenos a la unidad en Ti
Para que no nos desviemos del camino
de la verdad y la justicia,
sino que en nuestro peregrinaje terrenal
nos esforcemos por alcanzar la vida eterna.
Esto te lo pedimos a ti,
que obras en todo tiempo y lugar,
en comunión con el Padre y el Hijo,
por los siglos de los siglos. Amén.

Canto: Veni Sancte Spiritus

Salmo (recitar a dos voces o invitar a la asamblea a cantar una respuesta, por ejemplo un Aleluya, entre cada versículo)

Bendeciré al Señor en todo tiempo
Sin cesar en mi boca su alabanza;
En el Señor se gloria mi alma.
Oiganlo los humildes y se alegren.

Engrandeced conmigo al Señor.
Ensalcemos su nombre todos juntos.
Busqué al Señor y fui escuchado
de todos mis terrores liberado.

Mirad hacia Dios y sed radiantes
que vuestros rostros no se avergüencen.
Cuando los pobres gritan, el Señor los escucha
y los libra de todas sus angustias.

Gustad y ved que el Señor es bueno.
Son felices los que buscan refugio en Dios.
(del Salmo 34)

Lectura
Jesús dijo: «El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, que al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegria que le da, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo. También es semejante el reino de los cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra.»
Mateo 13,44-46

Canto Christe lux mundi

Silencio

Intercesiones (cantar un responso, por ejemplo Kyrie eleison, entre cada intercesión. Se pueden añadir otras intercesiones al final para reflejar preocupaciones locales o del mundo actual)

Por todos los que anuncian fielmente tu Palabra, Señor, te rogamos.

Permítenos reconocer tu presencia en nuestro prójimo; haz que estemos atentos a los pobres y desafortunados.

Señor, te pedimos por los que sufren en su lugar de trabajo y por los que están sin trabajo, para que se respete su dignidad.

Por los presos y los olvidados de la sociedad, haznos solidarios con su sufrimiento, oh Espíritu de consolación, te lo pedimos.

Por los niños abandonados, para que encuentren la paz con quienes los acogen, Señor, te lo pedimos.

Por los investigadores y científicos, para que su trabajo beneficie a toda la humanidad, Señor, te lo pedimos.

Por los que tienen responsabilidades en la vida pública, para que actúen con integridad y por el bien de todos, Señor, te lo pedimos.

Padre nuestro

Oración

Dios de todos los seres humanos, haz que nos entreguemos a ti en el silencio y en el amor. Abandonarnos a ti no es fácil para nuestra condición humana. Pero tú intervienes en lo más profundo de nuestro ser y tu deseo para nosotros es el resplandor de una esperanza.

Cantos: Bless the Lord my soul, In the Lord I’ll be ever thankful, Misericordias Domini

Breve reflexión bíblica sobre Mateo 13.44-46

Estas historias nos animan: existe realmente un «tesoro escondido» destinado a nosotros.

Curiosamente, el énfasis no está en encontrar el tesoro o la perla, sino en lo que hace la persona cuando lo encuentra: «va, vende todo lo que tiene y lo compra». Apoderarse del tesoro que Dios quiere darnos implica a toda nuestra persona. No podemos buscar el sentido de nuestra vida sólo con un poco de nosotros mismos; o es todo o nada. Ahora bien, eso suena bastante aterrador para nosotros, los seres humanos: ¿es posible arriesgarlo todo, «vender todo lo que tenemos»? Quizá la clave esté en la alegría que descubre el hombre que encuentra el tesoro escondido. Cuando descubrimos una alegría que viene de Dios, una alegría que es auténtica, entonces nuestro apego a otras cosas se aflojará, nuestras prioridades cambiarán. Y estaremos dispuestos a dejar que nuestras vidas cambien de una manera que no podíamos prever, y que no podríamos haber conseguido simplemente con nuestra fuerza de voluntad.

La primera historia subraya cómo Dios da un tesoro escondido, independientemente de nuestro esfuerzo, incluso cuando no sabemos lo que buscamos. Sólo cuando la persona tropieza inesperadamente con el tesoro se da cuenta de que es lo que quería desde el principio.

En cambio, el mercader que encuentra la perla de gran valor ya estaba buscando perlas. Aunque el Evangelio no lo dice explícitamente, seguro que ya poseía una colección de perlas. Y, de hecho, es la experiencia que adquirió buscándolas y comprándolas lo que le llevó a descubrir la grande. Mucho más de lo que solemos darnos cuenta, nos preparamos para las grandes decisiones de la vida mediante los pequeños pasos de confianza que damos en nuestro día a día.

Pero las perlas que tiene el mercader también le crean una dificultad. Ha invertido mucho tiempo y energía en recogerlas. Ahora tiene que desprenderse de todas ellas para apoderarse de algo más importante, y esto es difícil. Nosotros también tenemos que discernir entre lo que es bueno y lo que es mejor. Tenemos muchas cosas en nuestra vida que en sí mismas son buenas: estudiar, viajar, trabajar, etc. Pero incluso las cosas buenas pueden convertirse en distracciones. Podemos pasar el tiempo haciendo cosas buenas por los demás y viviendo experiencias interesantes, mientras el centro de nuestra vida permanece curiosamente vacío. El mercader, aunque ha encontrado muchas perlas buenas, sigue sediento de la de gran valor, la perla que constituye el núcleo de la llamada de Dios para él.

Preguntas para compartir en pequeños grupos

– ¿En qué se parece mi fe a un tesoro o a una perla de gran valor?

– ¿Me identifico más con la persona que busca o con la que encuentra inesperadamente?

– ¿He experimentado alguna vez una alegría que haya cambiado mis prioridades, que me haya hecho estar menos apegado a cosas que antes eran importantes para mí?

– ¿Qué tesoros del Reino me han revelado otras personas mientras caminábamos juntos?

Sugerencia para una visita
– elige un lugar donde para ti se encuentre el tesoro escondido del Reino
– invita a personas de diferentes edades y procedencias a que te acompañen
– pide a alguien de ese lugar que prepare una sencilla bienvenida para todos vosotros, que hable de los retos a los que se enfrentan y de las alegrías que experimentan
– después de la visita, pide a todos que escriban unas palabras sobre lo que han descubierto en el lugar y el efecto que ha tenido en ellos personalmente para compartirlo en la próxima reunión.

Otros recursos
https://www.synod.va/en/news/biblical-resources-for-synodality.html